Apuntes para el marco teórico
En base a lo charlado en clase, algunas consideraciones a tener en cuenta e información/definiciones para el marco teórico.
- Hablamos de personas con discapacidad.
- La discapacidad se da en los planos: intelectual, sensorial y motora.
- Los ejes claves para la inclusión son: accesibilidad, participación y ajustes razonables.
Podemos indagar para argumentar y para promover en el programa de entrevistas, sobre los Derechos de las personas con discapacidad
Autismo: hablamos de personas con condición del espectro autista.
La plaza, por su dimensión es un... ¿parque?
Sobre la "plaza", pensada como un espacio inclusivo y comunitario: podemos destacar su importancia para reforzar los hábitos de convivencia social y facilitar la cohesión y las relaciones sociales mediante la creación de redes de soporte y solidaridad.
Una persona con discapacidad no está sola. Como todos nosotros es un ser social. La plaza es un espacio para la convivencia social. Detrás de una persona con discapacidad hay: familia, amigos, vecinos, escuela, iglesia o culto, instituciones de la sociedad civil y profesionales (psicopedagogo, psicólogo, psiquiátra, quinesiólogo, médico clinico, enfermeras, acompañantes terapéuticos, fonoaudiólogos y otros especialistas). ¿Se les ocurren otros actores sociales? Con la plaza, directa o indirectamente, estamos mejorando la vida de muchas personas.
La plaza y su vinculación a las TIC, puede promover "la organización de jornadas de debate y reflexión sobre las barreras que enfrentamos para una vida independiente y las acciones necesarias para removerlas". Y, además, garantizar la difusión de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad que el Estado argentino se comprometió a cumplir.
El desarrollo de las personas con discapacidad intelectual en todos los ámbitos de su vida es uno de los objetivos principales de Plena inclusión. En estos tiempos de incertidumbre, uno de los ámbitos que se torna vital es el del ocio y el deporte. A través de los distintos programas, desde la plaza y la laguna, se puede garantizar la participación de las personas con discapacidad intelectual y otras discapacidades, en la vida deportiva.
Información específica para el marco teórico (citar y parafrasear)
“Las personas con discapacidad constituyen uno de los grupos cuyas voces han sido ignoradas, son parte de una realidad social cuya condición de discapacidad se ha traducido en una situación de desventaja que les ha impedido participar como ciudadanos y ciudadanas con plenos derechos. Sus voces deben ser escuchadas y sus diferencias consideradas dentro del concepto de diversidad”. (Carmen García Pastor, 2004: 34).
La ley 26061 crea un completo sistema de protección integral de la Infancia y de la Adolescencia, conformado por todos aquellos organismos, entidades y servicios que diseñan, planifican, coordinan, orientan, ejecutan y supervisan las políticas públicas, de gestión estatal o privadas, en el ámbito nacional, provincial y municipal, destinados a la promoción, prevención, asistencia, protección, resguardo y restablecimiento de los derechos de las niñas, niños y adolescentes.
En su Artículo 5º, esta Ley establece (...) ”En la formulación y ejecución de políticas públicas y su prestación, es prioritario para los Organismos del Estado mantener siempre presente el interés superior de las personas sujetos de esta ley y la asignación privilegiada de los recursos públicos que las garanticen. Toda acción u omisión que se oponga a este principio constituye un acto contrario a los derechos fundamentales de las niñas, niños y adolescentes”.
"Las niñas, niños y adolescentes con capacidades especiales tienen todos los derechos y garantías consagrados y reconocidos por esta ley, además de los inherentes a su condición específica. Conforme art. 32, ley 26061 Conforme art. 35, ley 26061 - 13 - Los organismos del Estado, la familia y la sociedad deben asegurarles el pleno desarrollo de su personalidad hasta el máximo de sus potencialidades, así como el goce de una vida plena y digna”.
La discapacidad como problemática social. La discapacidad como problemática varía de una sociedad a otra, de una época a otra. Con el tiempo, van evolucionando sus concepciones y las prácticas que abordan su tratamiento y/o gestión. Actualmente, se promueve la gestión de esta problemática social desde “Políticas Concurrentes” entre Sectores Ministeriales (Salud, Educación, Familia o Asuntos Sociales) O.N.G. y grupos comunitarios, con el propósito de garantizar la provisión de servicios, apoyos y recursos a las personas con discapacidad en un marco de derecho.
Desde el modelo social de la discapacidad sostenido por la OMS y por el marco de las Convenciones y principios de derechos humanos, ella no es un atributo de la persona, sino un conjunto de condiciones que responden a la interacción entre las características del individuo y el contexto social. La evolución de las definiciones de discapacidad en el ámbito internacional se ha ido orientando hacia el modelo social. Las diferencias entre las clasificaciones establecidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) pueden ilustrar esta evolución.
En 1980, cuando la OMS publica la Clasificación Internacional de Deficiencias, Discapacidades y Minusvalías define la discapacidad “toda restricción o ausencia (debida a una deficiencia) de la capacidad de realizar una actividad en la forma o dentro del margen que se considera normal para un ser humano”. En cambio en la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF, 2001)11 la OMS incluyó en su definición de discapacidad los factores contextuales en los que vive el individuo. La inclusión de los factores contextuales es de gran relevancia, denota una evolución de la mirada que ha dejado de centrarse en el déficit para enfocar en la evaluación de necesidades.
No importa tanto la deficiencia del individuo como sus potencialidades y lo que pueda llegar a hacer mediante la eliminación de barreras contextuales y el apoyo necesario. Si las condiciones de discapacidad varían con las circunstancias y con el tiempo, estamos frente a una perspectiva dinámica, situacional, que considera al individuo en el marco de un sistema abierto. Los factores determinantes son ambientales, reconocidos también como barreras estructurales y físicas. “La discapacidad no es un estatuto fijo. Es una condición relacional, un producto social dinámico resultante de tres grupos de factores: los individuales, los contextuales y los vinculares.
La discapacidad no es cuestión de enfermedades ni de injusticias, aunque a menudo las incluyen. La discapacidad y la minusvalía sólo se evidencian cuando se activan los mecanismos y factores que las producen”. “La minusvalía radica en la práctica social, en el trato entre humanos, no en la falta de inteligencia, de visión o de movimiento de la persona con discapacidad. La indiferencia, el ninguneo, la discriminación, son las barreras más fuertes para la participación social de las personas con discapacidad… los prejuicios y concepciones previas que las motivan no se modifican con leyes y prescripciones.” (Diego Gonzalez Castañon y Andrea Aznar 2008: 19).
En nuestro país, la Ley Nº 26.378 sancionada en mayo de 2008 aprueba la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (que fue proclamada en Asamblea General de las Naciones Unidas el 13 de diciembre de 2006). Para la Convención, las personas con discapacidad incluyen a “aquellas que tengan deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales a largo plazo que, al interactuar con diversas barreras, puedan impedir su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás”.
La Ley Nº 2055 de la Provincia de Río Negro (Modificada en 2005 por la Ley N° 3980) precisa los alcances del término en su artículo 2º “...se considera persona con discapacidad a toda persona que padezca una alteración funcional permanente o prolongada, física o mental, que en relación a su edad y medio social implique desventajas considerables para su integración social, en su aspecto familiar, educacional, laboral, recreativo y/o deportivo.
La “discapacidad” como categoría, en sentido genérico, suele encubrir la singularidad, lo subjetivo de la persona, su identidad y diferencia que la hacen ser quién es, lo que es, con su historicidad y sus circunstancias de vida. El sujeto es un ser capaz de posicionarse como un yo: se llega a ser uno mismo, semejante y a la vez diferente de los demás, mediante un proceso de constitución. Reglas, normas, roles, espacios, tiempos, vivencias, afectan al sujeto en la construcción de su propia identidad. La historia del sujeto (que se moldeará en el contexto socio-histórico), su conciencia del tiempo, sus proyectos, los encuentros con otros, las experiencias, generan pensamientos acerca de quién soy, para qué vivo. Los componentes de la subjetividad se imbrican, interpenetran, producen y reproducen mutuamente. Muchos de estos componentes se encuentran rigidizados, estatizados e infantilizados en las personas con discapacidad.
Un concepto articulador surgido en la última década ha pasado a ser considerado un nuevo Modelo, el de Calidad de Vida. La calidad de vida otorga prioridad a las vivencias personales, refleja las experiencias de las personas con discapacidades cognitivas, emocionales o físicas, el modo en que perciben el mundo y establecen sus objetivos personales de vida. El verdadero valor del criterio de calidad de vida reside en percibir, registrar, apreciar, evaluar el cambio que experimenta la vida de la persona con discapacidad y la de todos los miembros de la familia. La evaluación que pueda hacer la persona con discapacidad respecto de los servicios, apoyos, recursos, cambios que experimenta irán confirmando su posición como sujeto de hecho y de derecho.
Configuraciones de Apoyos. Entendemos por configuraciones de apoyo: las redes, relaciones, posiciones, interacciones entre personas, grupos o instituciones que se conforman para diseñar, orientar, contribuir en las decisiones acerca de las ayudas que requiere la persona con discapacidad para desempeñarse en el entorno educativo y comunitario con el menor grado de dependencia y el mayor grado de autonomía posible. - 18 - El apoyo es una forma de vínculo que se arma en relación con la persona con discapacidad “Un puente hecho de recursos y estrategias entre las capacidades y las limitaciones de la persona, y las capacidades y las limitaciones del grupo en el que ella vive, para llevar a objetivos mutuamente relevantes” (Aznar y González Castañón, 2008: 98).
03438-11 Inclusión alumnos con discapacidad N.Inicial Primario y Medio (unterseccionalroca.org.ar)
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